Ciudad de México/ Redacción.-
Un bebé de un año, apodado cariñosamente “Betito”, perdió la vida en una presunta negligencia médica.
Según los informes iniciales, Betito sufrió un accidente en su hogar en la madrugada del 4 de enero, cuando cayó de su cama.
Preocupados por su estado de salud, los familiares lo llevaron al Hospital Pediátrico Legaria en busca de atención médica.
Sin embargo, después de una evaluación médica inicial, se le recetó un desinflamante y fue enviado de vuelta a casa.
Horas más tarde, el estado de Betito se deterioró. Según relatos de la familia, el niño comenzó a vomitar y mostró signos de deterioro de su salud.
Betito fue trasladado de urgencia nuevamente al Hospital Pediátrico Legaria, a pesar de los esfuerzos médicos, el bebé no pudo ser salvado y falleció en el hospital.






















