Pretoria, Sudáfrica/ Redacción.-
Óscar Pistorius, conocido como el “Blade Runner”, pasará a la historia del deporte como un ejemplo de superación y valentía al competir en los Juegos Olímpicos con prótesis de carbono en sus piernas, desafiando la inicial oposición de las autoridades deportivas.
El atleta sudafricano hizo historia en Londres 2012 al convertirse en el primer deportista amputado en participar en una cita olímpica, ganándose el respeto y la admiración de millones de personas en todo el mundo.
Sin embargo, la gloria de Pistorius se desvaneció cuando, en cuestión de meses, cometió un crimen que lo condenó a la cárcel y al ostracismo.
El 14 de febrero de 2013, el ex atleta disparó y mató a tiros a su novia, la modelo Reeva Steenkamp, en su casa de Pretoria, en medio de la madrugada.
Pistorius alegó que confundió a Steenkamp con un intruso, pero las pruebas y los testimonios de los vecinos contradecían su versión, sugiriendo una fuerte discusión entre la pareja antes de los disparos.
Tras un largo juicio, Óscar Pistorius fue declarado culpable de homicidio y condenado a 13 años de prisión, de los cuales ya ha cumplido 10.
Ahora, se le otorgará la libertad condicional, pero su imagen y su legado quedaron manchados por el asesinato de su exnovia.






















