Tokio, Japón / Redacción.-
Un terremoto de magnitud 7,6 sacudió la península de Noto, en Japón, en la mañana del 1 de enero, y dejó construcciones devastadas y causó daños en las vialidades locales, lo que llevó a la activación de una alerta de tsunami por olas de hasta cinco metros en la prefectura de Ishikawa, aunque posteriormente fue desactivada.
El Gobierno de Japón hizo un llamado urgente a los residentes de las zonas costeras para que no regresen a sus hogares, ya que aún existe el riesgo de olas mortales. El ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshimasa Hayashi, anunció en una rueda de prensa que las Fuerzas de Auto Defensa (Ejército) se movilizaron rápidamente para asistir en las labores de rescate, dado que se informó de al menos seis personas atrapadas durante las primeras horas.
Minoru Kihara, ministro de Defensa de Japón, informó que se enviaron 20 aeronaves militares a la zona afectada, donde al menos 30 viviendas unifamiliares sufrieron daños en sus estructuras.
Hasta el momento, se han registrado casi 60 réplicas del terremoto hasta las 21.00 hora local, según informes de la agencia EFE. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) advirtió que es altamente probable que ocurran más temblores de considerable magnitud en la próxima semana, lo que ha mantenido en alerta a la población.
El terremoto también causó daños en carreteras y autopistas de la región, lo que resultó en la suspensión temporal de varias líneas de tren de alta velocidad. Además, se informó que más de 30 mil viviendas se quedaron sin luz en Ishikawa y otras 3 mil 600 en la vecina Niigata. Afortunadamente, las autoridades japonesas aseguraron que no se detectaron daños en ninguna de las centrales nucleares del país.
Agencias / Vox Populi Noticias






















