Japón/ Redacción.-
Hasta el momento, se han confirmado al menos 55 personas fallecidas, convirtiendo este desastre en el terremoto más mortífero en Japón desde 2016.
El epicentro del terremoto se ubicó en la península de Noto, en la prefectura de Ishikawa, y desde entonces se registraron alrededor de 200 réplicas, según la Agencia Meteorológica de Japón, que advierte sobre la posibilidad de nuevos sismos en los próximos días.
En la localidad de Suzu, cercana al epicentro, el alcalde Masuhiro Izumiya informó que aproximadamente el 90 por ciento de las casas podrían haber quedado destruidas, calificando la situación como “catastrófica”.
Mientras tanto, los residentes de las zonas costeras tuvieron que huir a terrenos más elevados cuando las olas del tsunami golpearon la costa occidental, arrastrando automóviles y viviendas hacia el mar.
El acceso a las zonas afectadas se ha visto obstaculizado por incendios y daños generalizados en edificios e infraestructura, especialmente en el extremo norte de la península de Noto, donde los trabajadores de rescate enfrentan dificultades para llegar.






















