Reynosa, Tamaulipas / Yenni García Escobar.-
A pesar del clima nublado y una presencia leve de precipitación pluvial que no dejaba mostrar el Eclipse en su máximo esplendor, no importo para los ciudadanos que asistieron al parque cultural Reynosa, a disfrutar de un fenómeno natural que volverá hasta después de 30 años.
Quienes se dieron cita en el lugar mencionado, adquirieron vidrios polarizados, llevaron el telescopio bien equipado con una tapa cubierta que no afectará la visibilidad del dueño, así también, algunos se “robaron” la careta de soldar del esposo.
Lizbeth Hernández, observadora del eclipse, acudió con su familia, tras la suspensión de clases, medida que fue atinada porque asegura no se puede controlar a muchos niños a evitar ver el fenómeno natural.
“Adquirimos unos lentes, pero desafortunadamente no se puede ver bien, era una gran oportunidad para nuestros hijos, yo alcancé el eclipse de 1991, pero no existían lentes, lo veíamos a través de una cubeta de agua, hicimos una caja oscura, pero no se ve bien, el tiempo no nos deja”.
Refirió que, al igual que los fenómenos naturales como tormentas y huracanes, lo espantamos al hablar mucho del eclipse, si hubiese omisión de la información podría verse sin ninguna complicación en todo su esplendor.
Cinthya, otra observadora, comentó que solo se ve cuando se despejan las nubes, ella también tuvo la oportunidad de verlo en el año 91, y deseaba volver a repetirlo en compañía con sus hijos.
“Lo único que tenemos es el vidrio de graduación polarizado del número 14, pero, pues lo estamos viendo por ratitos, cuando nos deja el clima”.
También, empleados de maquiladoras estuvieron observando del área de la cafetería y fuera de la planta el eclipse, aunque solamente pudieran visualizarlo por pequeños espacios de tiempo.
Como se dijo, las instituciones educativas fueron opcional el ingreso de los estudiantes, y se modificaron los horarios saliendo a las 11:00 horas e ingresando a las 15:00 para turno vespertino.






















