Monterrey/Redacción.-
Descripción del accidente en la Avenida Paseo de los Leones
Dos jóvenes terminaron con golpes luego de que uno de ellos, quien propuso al otro enseñarle a manejar, volcara su auto sobre la Avenida Paseo de los Leones.
Los dos jóvenes de 23 y 22 años respectivamente habían salido de trabajar durante la madrugada del Carl’s Jr ubicado en esta misma avenida cerca del cruce con Gonzalitos.
Como de costumbre, Jonathan le daría un aventón a Alberto, su compañero, a la Colonia San Bernabé, pero dada la poca afluencia de vehículos le sugirió que se llevara el carro para enseñarle a manejar.
Desarrollo del accidente
Alberto intentó avanzar unos pocos metros en el vehículo, pero al ver que se le mataba prefirió darle las llaves a su amigo más experto.
“Le dije ‘se me hace que no voy a poder mejor, llévatelo tú porque yo no la voy a armar’ y lo deje a él”, recordó Alberto, quien presentaba golpes en el rostro.
Jonathan tomó las llaves y condujo su automóvil Corsa en color gris por la Avenida Paseo de los Leones, en dirección al poniente.
Eran las 4:00 horas y había pocos vehículos por lo que se sintió confiado de acelerar un poco más para llegar más rápido, pero al tomar la curva en el cruce de Pedregal de la Colina, perdió el control del auto.
“El carro se giró así como trompo y luego se volteó aquí en la banqueta, pero de buenas no le pegamos a nadie”, dijo Alberto, mientras su amigo era atendido por paramédicos de la Cruz Roja.
Los dos jóvenes portaban el cinturón de seguridad, lo cual ayudó para que los golpes fueran menores porque al salir del auto se dieron cuenta de que había quedado destrozado.
Estado emocional de los afectados
Aún se recuperaban del susto cuando escucharon las sirenas de Tránsito que se acercaban para tomar el parte del accidente, lo mismo que personal de Protección Civil que abanderaron la zona.
Paramédicos de la Cruz Roja atendieron a los jóvenes cuando llegaron otros compañeros del trabajo para saber si estaban bien.
Los dos amigos tuvieron sólo golpes leves, por lo que no se trasladaron a ningún hospital y se veían de buen ánimo pese a todo.
Alberto se sintió agradecido porque el percance no pasó a mayores, pero lamentó que tanto él como su amigo, quien vive en García, no hubieran podido llegar con tranquilidad a casa.
“Si me lo hubiera llevado, yo hubiéramos ido como a 20, pero al menos hubiéramos llegado a la casa”, comentó con una sonrisa.
Agencias/Vox Populi Noticias






















