Un grupo de reos que se amotinaron en el penal de Tuxpan, una localidad de Iguala, Guerrero, retuvieron y golpearon a patadas y a puñetazos este lunes a mediodía al director de esta cárcel, Justo Jiménez Loaeza, en protesta porque la autoridad realizó cateos en las celdas en donde halló armas punzocortantes y presunta droga.
Los custodios del penal apoyados por elementos de la Guardia Nacional, Ejército y policías estatales ingresaron al penal y lograron liberar al funcionario, quien también es teniente militar, el cual después fue atendido de sus heridas.
El grupo de reos que exigen la salida del militar fueron aislados en una zona de castigo dentro de la misma cárcel y hasta la tarde de este lunes se esperaba la llegada del Ministerio Público del Fuero Común (MPFC) para que realice las diligencias de ley.
De acuerdo a fuentes del Gobierno estatal, la madrugada de este lunes se realizó una revisión en las celdas en donde se aseguraron armas punzocortantes y presunta droga.
Eso causó la inconformidad de un grupo de reos que comenzaron la golpiza alrededor de las 11:00 horas, cuando se realizaba el pase de lista.
Durante el motín, los presos exigieron a las autoridades la destitución de Justo Jiménez, a quien acusan de darles malos tratos.
La llegada de las fuerzas de seguridad fue de manera rápida, debido a que un cuartel federal está instalado justo frente al penal en esta comunidad de la región norte de la entidad.
El Penal de Iguala tiene una población carcelaria de aproximadamente 800 reos, unos que han cometido delitos del fuero federal y otros del fuero común.
La Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero informó a través de un comunicado que las acciones que realizaron los reos este lunes fue en reacción a una revisión que se realizó a este penal la noche de este domingo 19 de mayo.
“Las autoridades del sistema penitenciario mantienen un proceso de diálogo con los internos, como parte de la atención en el que se encuentran participando representantes de la Comisión de los Derechos Humanos de Guerrero”, reveló la SSP.
Chilpancingo, Guerrero























