¿Te es familiar esa sensación de posponer una tarea importante hasta el último minuto, sabiendo que las consecuencias serán terribles? Y luego esa típica afirmación de “mañana lo hago”. Si tu respuesta es sí, esta información extraída del libro La solución a la procrastinación, del doctor en Psicología Timothy A. Pychyl, puede ayudarte.
A través de su libro, el doctor Pychyl se basa en estudios que le han ayudado a comprender la naturaleza de la incapacidad de cada persona al autorregularse. Asimismo, cómo es posible estructurar la mente con la intención de cumplir objetivos. De hecho, también expone que, hay ciertos aspectos en la personalidad –como el perfeccionismo– que impide que se logre.
¿Qué es procrastinación?
Para comprender un poco más el tema, es necesario que entiendas claramente la procrastinación qué es. En términos simples, Timothy A. Pychyl, quien ha estado estudiando la procrastinación durante veinte años, explica que es demorar voluntariamente algo que se tenía que hacer, aunque perjudique cómo nos sentimos.
De acuerdo con Pychyl, hay personas que tienen la procrastinación como un hábito, y los hábitos son difíciles –pero no imposibles– de eliminar. Por lo tanto, sostiene que hay que tomar predecisiones para actuar de forma distinta y así contrarrestar esa respuesta habitual.
¡Todos procrastinan! La diferencia es que algunos lo reconocen y están conscientes de que por ello tienen un menor rendimiento en el trabajo y sentimientos negativos asociados.
Estrategias y solución
Hay procrastinadores crónicos que posponen innecesariamente comportamientos saludables como dormir las suficientes horas, hacer ejercicio o comer saludable. Entonces, ¿qué hacer al respecto?
Pychyl expresa en su libro que una manera de comprender por qué se procrastina es haciendo un listado de las tareas que sueles posponer voluntariamente. A un lado de cada tarea, piensa en el sentimiento asociado a ella. Al final, seguramente habrá un sentimiento recurrente que te ayudará a comprender por qué procrastinas.
Luego, piensa o escribe los costos por tu procrastinación, ya sea por estrés, salud, economía, etc. De esta forma, tienes más impulso para comprometerte a cambiar ese hábito.
Finalmente, reconoce los beneficios de actuar ahora y no posponer las tareas voluntariamente. Nadie quiere hacer una tarea aburrida o desagradable, pero tal vez esta sea necesaria para alcanzar un objetivo deseado.
Ahora, como estrategias para eliminar la procrastinación, Pychyl recomienda:
- Incrementa tu inteligencia emocional. Para ello, cuando quieras postergar una tarea, detente y reconoce que lo estás evitando para escapar de las emociones negativas que experimentas con ella. Sin embargo, “No cedas al impulso de sentirte bien, haz lo que debes hacer”.
Con la procrastinación cedes al impulso de sentirte bien –a corto plazo–, pero luego te quedas con el remordimiento o estrés por las tareas no realizadas.
- Cuando empieces a decirte excusas para posponer la tarea, divídela en varias subtareas, pero no te detengas. Esto ayudará a tu cerebro que prefiere las recompensas inmediatas a las que ocurrirán a largo plazo.
- Elimina las distracciones antes de trabajar. Ya sea apagar la radio, cerrar la puerta, desconectar las redes sociales o eliminar cosas de tu espacio que te puedan distraer –como revistas o el teléfono–.
- Refuerza tu fuerza de voluntad. Cuando estés pensando en postergar la tarea, respira hondo piensa en por qué es importante hacerlo en ese momento, qué ventajas tiene y en qué forma te ayudará a alcanzar un objetivo.
A lo largo de su libro “La solución a la procrastinación”, Pychyl expone incluso más estrategias que ayudan a comprender a nivel emocional por qué las personas tienden a procrastinar. La próxima vez, ya estás más preparado para hacer lo que debes hacer.























