Guerrero .- El Obispo emérito de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, aún no logra hablar porque sus captores le suministraron una sustancia que lo mantiene adormitado, dijo su abogado Pedro Martínez.
“Está estable. La sustancia que le suministraron tardará tres días para que le salga del cuerpo, por lo que hasta el momento no hemos podido platicar con él”, señaló Martínez.
La defensa del prelado afirmó que una vez que se encuentre en buenas condiciones de salud, podrá acudir a la Fiscalía General del Estado para que rinda su declaración ministerial.
Martínez comentó que hasta ahora no existen indicios de que el Obispo haya sido golpeado por las personas que lo tenían en su poder, le quitaron su camioneta y sustrajeron el dinero de sus tarjetas bancarias.
El Gobernador interino de Morelos, Samuel Salgado, indicó que según la Fiscalía de Guerrero aún no hay indicios que confirmen el secuestro del Obispo.

Obispo Salvador Rangel fue aparentemente víctima de un secuestro exprés para vaciarle sus cuentas; lo golpearon
El prelado, de 78 años de edad, quien padece hipertensión arterial, tiene un marcapasos y enfrenta secuelas por el Covid-19 que tuvo en 2020, fue secuestrado cerca de su casa en Jiutepec, Morelos, la tarde del pasado sábado 27.
Apareció pasadas las cinco de la tarde en el hospital “Dr. José G. Parres” de Cuernavaca, tras denuncias hechas públicas sobre su desaparición desde la mañana del lunes.
“Ingresó aquí (al hospital) en calidad de desconocido”, contó una fuente del centro médico. Un conocido del prelado que acudió de inmediato al hospital confió a REFORMA que Rangel tenía golpes en el cuerpo y balbuceaba. “Parecía drogado”, comentó. El fiscal de Morelos, Uriel Carmona, recibió el reporte médico de que el examen toxicológico aplicado resultó positivo de drogas.

“Está estable con los efectos residuales de lo que pudo haber ingerido. El antidoping salió positivo a benzodiacepina y está pintando a cocaína”, reportó el médico responsable al Fiscal Carmona.
Conforme el reporte oficial, Rangel fue encontrado en un hotel no identificado y trasladado por paramédicos al hospital.
Conforme allegados a la investigación, el Obispo fue golpeado y drogado antes de ser trasladado al hospital. Según la versión que el Fiscal dio a medios de comunicación al salir del hospital, el Obispo fue aparentemente víctima de un secuestro exprés para vaciarle sus cuentas.
“Lo que estamos corroborando es que lo privaron de su libertad para robarle dinero, desde el cajero automático, utilizando su tarjeta de débito; él no estaba en condiciones de declarar, estaba en atención médica”, dijo a REFORMA el Fiscal.
“Las personas que lo pudieron haber tenido cautivo, una vez que exprimieron sus cuentas, lo dejaron libertad”, añadió Carmona.
Según el Fiscal, por ahora el plagio exprés del Obispo no se relaciona con su mediación en Guerrero desde hace varios años atrás, para lograr la paz entre los grupos del crimen organizado que pelean el territorio estatal.
Sin embargo, amistades del Obispo dijeron que la desaparición ocurrió desde el sábado y si hubiera sido el propósito “vaciarle” sus tarjetas no habría aparecido hasta el lunes.
El sacerdote Juan Ricardo Negrete Cárdenas presentó una denuncia ante la Fiscalía estatal ayer por la mañana y su desaparición fue reportada públicamente por distintos medios.
En la denuncia se señaló que Rangel salió a bordo de su automóvil a las 19:42 horas de su domicilio en Fraccionamiento Las Flores, en Jiutepec, Morelos, el sábado 27 de abril.
Juan Ricardo indicó que fue hasta el domingo 28 cuando iniciaron la búsqueda del Obispo y el lunes decidieron hacerlo público.
Rangel ha sido enérgico en sus denuncias contra la violencia y la inseguridad en Guerrero. Él mismo ha acudido a comunidades dominadas por el crimen organizado para pactar con delincuentes treguas que tranquilicen la situación de seguridad en la entidad.
Cuando se supo de la desaparición del Obispo, el Episcopado Mexicano exigió a las autoridades federales y de los estados de Morelos y Guerrero su búsqueda inmediata.
El Obispo fue trasladado anoche al hospital “Morelos”, un hospital privado de Cuernavaca, para recibir una atención especializada, aunque el informe médico indicaba que ya se encontraba estable.
Agencias / Vox Populi Noticias























