Morelos.- Tras ser criticado por la violencia en la entidad, el titular de la Comisión Estatal de Seguridad Pública (CES) en Morelos, José Antonio Ortiz Guarneros, aseguró que por lo menos el caso del Obispo Salvador Rangel no fue un secuestro exprés, pues existe evidencia de que entró de manera voluntaria con un hombre a un motel de la entidad.
Ortiz Guarneros reviró la principal versión que indaga la Fiscalía General del Estado (FGE) sobre el hecho delictivo que ocurrió el pasado 27 de abril, y el cual fue alertado por autoridades eclesiásticas el pasado lunes, luego de varios días sin saber del paradero del líder religioso de Chilpancingo-Chilapa, Guerrero, pero que tiene su residencia en esta entidad.
“Por algunas evidencias que hay (no fue secuestro), únicamente, ya se las dimos a la Fiscalía”, expuso a medios locales este jueves.
“Hasta donde sabemos, entró voluntariamente al motel, con una persona del mismo sexo, y esa persona se retiró, pero es lo que sabemos, porque fuimos a pedir información, pero ya había llegado Fiscalía y no nos permitieron”, dijo José Antonio Ortiz Guarneros, titular de la CES Morelos.
En contraste, la Fiscalía estatal reclamó que estas declaraciones de Ortiz Guarneros violan el debido proceso y el estatus de víctima del Obispo Rangel.
Obispo Salvador Rangel aún no puede hablar, informa su abogado Pedro Martínez
El Obispo emérito de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel, aún no logra hablar porque sus captores le suministraron una sustancia que lo mantiene adormitado, dijo su abogado Pedro Martínez.
“Está estable. La sustancia que le suministraron tardará tres días para que le salga del cuerpo, por lo que hasta el momento no hemos podido platicar con él”, señaló Martínez.
La defensa del prelado afirmó que una vez que se encuentre en buenas condiciones de salud, podrá acudir a la Fiscalía General del Estado para que rinda su declaración ministerial.
Martínez comentó que hasta ahora no existen indicios de que el Obispo haya sido golpeado por las personas que lo tenían en su poder, le quitaron su camioneta y sustrajeron el dinero de sus tarjetas bancarias.
El Gobernador interino de Morelos, Samuel Salgado, indicó que según la Fiscalía de Guerrero aún no hay indicios que confirmen el secuestro del Obispo.
























