La rivalidad que existe entre sus pilotos franceses ya superó los límites en el pasado Gran Premio de Mónaco al ocasionar daños innecesarios en uno de los monoplazas.
Esteban Ocon, quien quedó fuera de competencia, acorraló y atacó a su compañero Pierre Gasly sin consideración.
Para los altos mandos del equipo galo, la acción de Ocon debe ser castigada, ya sea con la suspensión en el próximo GP de Canadá (7 al 9 de junio) o ser sustituido de manera permanente.
“Tenemos muchos daños en el coche. La suspensión trasera izquierda está doblada, la carcasa de la caja de cambios está dañada. Estamos cambiando toda la caja de cambios, es un trabajo enorme”.
“Este tipo de incidente es triste, es exactamente lo que no queríamos ver. La zambullida de Esteban estuvo completamente fuera de lugar, fue exactamente lo que no queríamos ver, y habrá las consecuencias apropiadas”, comentó Bruno Famin, director de la escudería, tras la carrera en el Principado.






















