Hace catorce años, el huracán Alex trajo lluvias significativas a Victoria —marcando la última gran tormenta en la región—. El cronista Francisco Ramos Aguirre recordó este y otros eventos históricos en una reciente entrevista, subrayando la importancia de estos fenómenos naturales para el estado de Tamaulipas.
Desde 1988, con el paso del devastador huracán Gilberto, no se había registrado un huracán tan impactante como Alex en Victoria. Francisco Ramos —un experto en la historia de la ciudad— menciona que han pasado muchos años desde que Tamaulipas experimentó lluvias tan intensas. En su revisión histórica, Ramos Aguirre compartió que en siglos pasados, los huracanes no tenían nombres como ahora. Sin embargo, su impacto era igualmente devastador.
El cronista señaló que la ubicación geográfica de Tamaulipas lo hace susceptible a huracanes provenientes del Atlántico —que frecuentemente afectan la región durante la temporada de lluvias—. Uno de los más recordados por Ramos es un huracán de finales del siglo XIX, que devastó gran parte de la capital tamaulipeca, especialmente en la zona de Tamatán. En aquellos tiempos, muchas viviendas eran frágiles —construidas con techos de palma y lodo—, lo que resultaba en grandes daños.
La historia del huracán en Victoria
Otro evento significativo ocurrió en 1909, cuando un poderoso huracán —similar al Gilberto— golpeó la Sierra Madre y causó estragos en Tula, Victoria, Monterrey y Saltillo. Además, Ramos mencionó que en la década de 1930, tres huracanes consecutivos en una sola temporada casi destruyeron Tampico y causaron daños importantes en Victoria, incluyendo la destrucción de casas y cúpulas de iglesias.
En el pasado, la ausencia de Consejos Municipales o Estatales de Protección Civil complicaba la respuesta a estos desastres. En lugar de ello, se formaban comités de ayuda para los damnificados por los huracanes. Ramos destacó la falta de apoyo gubernamental en aquellos tiempos y cómo las comunidades se organizaban para enfrentar las emergencias.
El huracán Gilberto de 1988 es recordado como uno de los más destructivos en la historia reciente de Tamaulipas, causando estragos en Victoria y otras áreas del estado. Este huracán se registró en septiembre de ese año y dejó una huella imborrable en la memoria de los tamaulipecos.
El cronista también hizo mención especial del huracán Alex, que en junio de 2010 provocó lluvias intensas y trajo consigo una serie de tragedias. En su paso por Monterrey, Nuevo León, Alex fue responsable de al menos 15 muertes; mientras que en Tamaulipas, el fenómeno dejó siete víctimas fatales.
Ramos Aguirre resalta la vulnerabilidad de Tamaulipas ante los huracanes y cómo estos fenómenos naturales han moldeado la historia y el carácter de la región. Alex —el último gran huracán que impactó Victoria— es un recordatorio de la fuerza de la naturaleza y la resiliencia de sus habitantes.























