El tradicional changarro “Las Comadres”, ubicado a la orilla del Río Ramos, en Allende, sucumbió a la corriente que creció con la tormenta “Alberto”.
El negocio, famoso por preparar un solo guiso: carne con chile, y por el florido lenguaje de sus cocineras, tenía como cocina un pequeño tejabán. Regularmente, los comensales se ubicaban afuera, al aire libre, bajo la sombra de los sabinos.
“El estanquillo donde preparamos la comida fue arrastrado por la corriente. Acuérdense que los daños materiales son reemplazables. No se arriesguen por andar de curiosos”, comunicaron “Las Comadres”.
“La última vez que el río se llevó el estanquillo fue durante el huracán Alex”, recuerdan en su mensaje. “En cualquier evento meteorológico tomamos medidas días antes para sacar los utensilios y herramientas del lugar”.
“Las Comadres” también señalan que informarán en las siguientes semanas a través de sus redes qué pasará con su fonda. “Cuídense”, piden finalmente a sus clientes.






















