Un joven conductor pasó por un gran susto cuando su automóvil terminó en el caudal de un canal desalinizador debido a un exceso de velocidad y un intento de evitar un choque. Los agentes de Tránsito y Vialidad recibieron el aviso del accidente vehicular a través del C5. El incidente ocurrió en la carretera Ribereña, cerca de la calle Roble, frente al motel Robles, en la colonia Rancho Grande.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron un Volkswagen Jetta de reciente modelo sumergido hasta la mitad en el canal desalinizador. El vehículo había sido arrastrado más de cincuenta metros por la corriente del agua. Afortunadamente, el conductor salió ileso gracias a que llevaba puesto el cinturón de seguridad. Con la ayuda de algunos transeúntes, logró salir del automóvil antes de que la corriente lo arrastrara más lejos.
El joven explicó que conducía de poniente a oriente por la carretera Ribereña, en el carril derecho, a una velocidad un poco excesiva. De repente, otro vehículo invadió su carril y, para evitar una colisión, giró bruscamente el volante; Esto hizo que perdiera el control de su coche, saliéndose de la carretera y cayendo al canal.























