La escasez de agua en la región ha traído consecuencias inesperadas para la salud. En un giro preocupante, 14 personas han sufrido problemas en la piel después de bañarse con agua lodosa. La crisis hídrica no solo ha dejado a muchos hogares sin agua limpia; también ha provocado un aumento de casos de dermatitis.
Durante el mes de mayo, la situación se volvió especialmente grave. En lugar de agua potable, de los grifos salía un líquido turbio —con lodo y larvas—. Esta insalubridad condujo a que 14 individuos desarrollaran dermatitis; casos que fueron atendidos en la Jurisdicción Sanitaria número 2.

David Cadena Mata —jefe de esta jurisdicción— explicó que no solo la crisis hídrica es responsable. También hay otros factores que contribuyen a los problemas de la piel, como los ácaros, las mascotas, los muñecos de peluche, el polen y los hongos.
Cadena Mata aclaró que, aunque la crisis hídrica incrementó los casos, el número de afectados no fue masivo. En su mayoría, se trataron de dermatitis provocada por hongos y bacterias —especialmente en niños pequeños que usan pañales y están más expuestos al agua contaminada—.

Con el restablecimiento del servicio de agua potable, se espera una disminución en los casos de dermatitis relacionados con la crisis. Sin embargo, otros factores ambientales seguirán siendo una causa potencial de problemas en la piel.
La situación demuestra cómo la falta de recursos básicos puede tener repercusiones amplias y variadas en la salud pública; el agua potable ha regresado, pero las autoridades sanitarias continúan vigilantes —ante otros factores que puedan causar dermatitis—.























