La ciudad de Matamoros se encuentra sumida en una crisis energética que ha escalado de breves interrupciones de cinco segundos a apagones que duran horas, causando estragos tanto en la vida cotidiana de los ciudadanos como en el ámbito comercial, particularmente entre los restauranteros.
Enrique Delgado Blanco, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), ha expresado su preocupación por el incremento en la duración de los apagones, señalando que el daño ya no se limita a inconvenientes menores, sino que representa una amenaza significativa para la infraestructura y la economía local.
Los restaurantes se ven particularmente afectados, ya que el daño a los refrigeradores implica no solo la pérdida de alimentos, sino también costosas reparaciones o la necesidad de reemplazar completamente estos electrodomésticos esenciales.
“Las tarjetas electrónicas de los refrigeradores son las primeras en sufrir daños, y su alto costo nos lleva a considerar la compra de nuevos equipos, lo que aumenta significativamente nuestros gastos operativos”, explicó Delgado.
“La raíz del problema parece ser la escasez de transformadores, lo que ha llevado a situaciones en las que algunos establecimientos han permanecido cerrados por más de dos días, resultando en pérdidas económicas considerables”, refirió.
Delgado hizo un llamado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para que intensifique sus esfuerzos en el mantenimiento y la actualización de la infraestructura eléctrica, con el objetivo de poner fin a esta problemática que afecta a toda la comunidad de Matamoros.
La Canirac insta a las autoridades correspondientes a tomar medidas inmediatas para resolver esta situación crítica y evitar futuros daños que podrían tener consecuencias aún más graves para la población y la economía de la región.
Matamoros, Tamaulipas/ Jorge Capetillo






















