La presa Vicente Guerrero ha comenzado a recuperarse tras el impacto de la tormenta tropical Alberto. Este embalse —crucial para el suministro de agua en la capital de Tamaulipas— ha aumentado su capacidad al 9 %. Aunque el incremento fue solo del 1.6 % en tres días, es un paso significativo después de estar gran parte del año en niveles críticamente bajos.

Este viernes 21 de junio, la Comisión Nacional del Agua reportó que el nivel de la presa empezó a subir. Este embalse que está situado a 53 kilómetros de Ciudad Victoria —aunque aún lejos de su capacidad total— muestra una leve mejoría.
La presa Vicente Guerrero tenía un nivel muy bajo
Durante la mayor parte del año, el nivel de la presa fue preocupantemente bajo; sin embargo, las recientes lluvias de Alberto han permitido un incremento gradual. En comparación, el año pasado para estas mismas fechas, el embalse estaba al 12.5 % —con 498.39 millones de metros cúbicos— mucho más que los actuales 350.24 millones de metros cúbicos.
El objetivo de las presas es regular el flujo hídrico, capturando el agua para su uso en épocas de escasez. Además, permiten controlar los flujos durante temporadas de lluvias intensas, evitando inundaciones y venidas de agua.

Al embalsar el agua, se evita su pérdida al mar y se incrementa la disponibilidad para la agricultura, el uso urbano, la generación de electricidad y la industria. Las presas —gracias a su nivel elevado en relación con la llanura— permiten el riego por gravedad en las áreas agrícolas.
El almacenamiento máximo extraordinario de las presas en Tamaulipas es de 13,813.38 millones de metros cúbicos, mientras que el nivel máximo ordinario es de 8,883.91 millones de metros cúbicos. Este sistema de almacenamiento y regulación es vital para el desarrollo y sostenibilidad de la región. La razón es que permite el riego por gravedad en áreas agrícolas gracias a la elevación de la presa en comparación con la llanura circundante.























