La sequía que afectó gravemente a Tamaulipas desde finales de 2023 obligó a cancelar los riegos agrícolas. Sin embargo, la situación ha mejorado significativamente y los cultivos volverán a recibir agua en 2025. Aunque actualmente hay suficiente agua en los embalses, las autoridades decidieron posponer la reactivación de los riegos hasta el próximo año para garantizar una distribución eficiente del recurso.
Desde finales de 2023, Raúl Quiroga Álvarez, secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social en Tamaulipas, había anunciado la cancelación del abasto de agua para la agricultura desde las presas de Padilla, Mante y Xicoténcatl —priorizando el consumo humano debido a la crisis hídrica.
No obstante, las lluvias recientes —impulsadas por las tormentas tropicales Alberto, 93 L y Chris— han incrementado los niveles de agua en los embalses, permitiendo un cambio de planes. Esto significa que el próximo año volverán a irrigarse los campos de maíz y sorgo —esenciales para la región.
Raúl Quiroga explicó que los ríos Guayalejo, Corona y Purificación están fluyendo abundantemente, lo que ha ayudado a la recuperación de los embalses. “El próximo año, los riegos se reanudarán en los Distritos 029, 086 y 092”, afirmó.
Actualmente, 170 litros por segundo del río Guayalejo se están destinando a las presas del Mante y Xico —tanto para uso doméstico como agrícola. Además, se ha diseñado un plan de riegos óptimos en el distrito de Soto la Marina. Incluye un riego de asiento y tres de auxilio para el maíz, y un riego de asiento y dos adicionales para el sorgo.
Por otro lado, los escurrimientos de los ríos Corona, Purificación, Pilón y otros arroyos están aumentando los niveles del embalse Vicente Guerrero, lo que permitirá que los productores del Distrito 086 cuenten con agua suficiente para sus sistemas de irrigación. Este plan de riego será óptimo y completo, garantizando el desarrollo adecuado de maíz y sorgo en los distritos 029 y 092.
Riegos agrícolas serán reactivados, pero sigue la escasez en algunos lugares
En la zona sur, se están inyectando 125 litros por segundo a la presa Ramiro Caballero Dorantes para el Distrito de Riego 092, y 45 metros cúbicos por segundo a la presa Emilio Portes Gil para el Distrito de Riego 029; estas presas están en recuperación, gracias al agua derivada del río Guayalejo, lo que garantiza la disponibilidad de riego en el sur de Tamaulipas.
A pesar de estos avances, la zona norte de Tamaulipas y dos de sus distritos siguen enfrentando escasez de agua. Las lluvias recientes no han alcanzado estas áreas, especialmente el Distrito de Riego 025 Bajo Río y el 050 que depende de la presa Falcón. Estas regiones han tenido acumulaciones pluviales casi nulas desde el año pasado. No obstante, se espera que la actual temporada de lluvias —que se extiende hasta noviembre— traiga alivio a la cuenca del Bravo.
“La situación en el norte sigue siendo crítica, específicamente en el 025 Bajo Río Bravo y el 050 Acuña-Falcón. Si hicieran un plan de riego ahora, tendrían cero disponibilidad de agua. Pero confiamos en que las lluvias de esta temporada beneficien la cuenca del Río Bravo, donde la falta de agua es un problema serio”, concluyó Quiroga.
Con estas perspectivas, los agricultores de Tamaulipas pueden anticipar un futuro más prometedor. Está la esperanza de que el 2025 traiga la tan esperada reactivación de los riegos agrícolas y la revitalización de sus tierras.























