Esta semana, retiraron una gran boa constrictor de las calles de Ciudad Victoria, Tamaulipas, evitando así posibles ataques a personas y animales domésticos. Entregaron la serpiente a la animalista Mía Fressy, quien aseguró que ya no representa un peligro para la comunidad ni para la fauna local.

Mía Fressy compartió en sus redes sociales que, aunque generalmente realiza este tipo de rescates, en esta ocasión no fue ella quien capturó a la serpiente, ya que les tiene miedo. Sin embargo, destacó la importancia de entregar al animal a las autoridades correspondientes, en este caso, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), para su adecuado manejo.
“Gracias a quienes trajeron a esta pequeñita, les juro que les tengo miedo, pero ella ocupaba ser ayudada. Este rescate no lo hice yo sola, hubo más personas haciendo cadena de ayuda”, escribió Fressy.

Tamaulipas: ¿Qué es la boa constrictor?
La animalista explicó que esta boa constrictor es una serpiente tropical no venenosa, nativa del continente americano, con una coloración y patrón distintivos. El dorso de la serpiente es café con bandas irregulares que se vuelven más prominentes hacia la cola, adoptando tonos café-rojizos.
“La cabeza tiene una línea que va del hocico a la parte trasera de la cabeza, y un triángulo oscuro entre el hocico y el ojo que continúa detrás del ojo y baja hasta la mandíbula. Llegan a medir entre 2 y 3 metros de largo y las hembras son más grandes que los machos. Pueden vivir 20 años y hasta 40 en cautiverio”, añadió Fressy.
























