El panorama en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Tamaulipas es sombrío. La reciente intervención de la Fiscalía General de Justicia y el cierre del edificio del PRI ha dejado en evidencia una serie de demandas laborales en Tamaulipas que —según Arturo Núñez Ruiz, ex candidato al Senado— fueron dejadas por antiguos priistas enfocados más en negocios que en política.
Núñez Ruiz, también ex dirigente del Movimiento Territorial del PRI, arremetió contra aquellos que hoy critican los resultados electorales. Afirmó que estos mismos priistas formaron parte de antiguas dirigencias responsables de las demandas laborales que actualmente han forzado el cierre de la sede estatal del partido.
“Estas demandas laborales provienen de los tiempos en que los críticos actuales dirigían el partido. Han dejado una mala imagen del PRI al pasar por los cargos de elección popular sin atender las verdaderas necesidades del partido”, comentó Núñez Ruiz.
Además, señaló que muchos miembros del PRI han utilizado las siglas del partido y su administración de manera inadecuada. “Aunque el recurso en el partido no es abundante, debemos ser eficientes y transparentes”; destacó. En su opinión, el PRI debe centrarse en hacer política y no en negocios personales.
La raíz del problema —según Núñez Ruiz— se encuentra en la falta de atención a las demandas laborales durante los mandatos anteriores.
“Las demandas que llevaron a la Fiscalía a sellar la sede estatal del PRI son antiguas y no se resolvieron a tiempo; quienes hoy critican, no mostraron el compromiso necesario con el partido en su momento”, concluyó.
Con el cierre de la sede estatal tricolor, el PRI Tamaulipas enfrenta un futuro incierto. Aquellos que alguna vez tuvieron el poder y dejaron un legado de problemas sin resolver, ahora los arrastran con sus acciones.























