La Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (SEDUMA) y la Procuraduría Ambiental y Urbana de Tamaulipas (PAUT) han decidido actuar en conjunto. Quieren frenar la contaminación que una empresa petroquímica provoca en Altamira. Acusan a esta compañía de verter aguas residuales en el litoral y las lagunas —lo que causa graves daños al ecosistema y pone en riesgo la salud pública—.
Respondiendo a las denuncias de los residentes de Altamira, SEDUMA y PAUT han puesto en marcha un plan para detener esta actividad dañina. Las autoridades buscan eliminar la fuente de contaminación que afecta tanto al Golfo de México como a las áreas lacustres y terrestres cercanas.

La directora de SEDUMA, Karina Lizeth Saldívar Lartigue, ha solicitado que se mantenga un seguimiento estricto sobre esta empresa. La información recopilada indica que esta compañía ha estado contaminando regularmente con aguas residuales. Además, ha pedido la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para asegurar que se aplique la ley y se proteja el ecosistema regional.
La SEDUMA destaca la importancia de mantener un control riguroso sobre el impacto ambiental de las industrias en Tamaulipas; es vital que las empresas operen de manera sustentable. Esto incluye evitar la contaminación y promover el uso responsable de los recursos naturales.
Karina Lizeth Saldívar Lartigue enfatiza que el gobernador Américo Villarreal Anaya está comprometido con la protección del medio ambiente. Por ello, se intensifican las medidas de vigilancia y se aplican las leyes ambientales para salvaguardar las riquezas naturales de Tamaulipas. La SEDUMA continuará vigilando y actuando para que las industrias cumplan con las normativas y no pongan en peligro nuestro entorno natural.























