Ciudad Victoria, Tamaulipas. – Los frecuentes conflictos en el Congreso del Estado no fueron simplemente desacuerdos políticos, sino una defensa activa de los intereses de los tamaulipecos.
El diputado de Morena, Eliphaleth Gómez Lozano, asegura que la 65 legislatura dejó importantes beneficios para el Estado, aunque las diferencias entre bancadas legislativas fueran perceptivas.
“Es parte de legislar, no es por pelearnos, era por estar defendiendo a los tamaulipecos, por estar defendiendo la gobernabilidad, por defender el interés para la gente de Tamaulipas”.

Gómez Lozano explica que los desacuerdos eran una parte esencial del proceso legislativo. Señala que los choques visibles en el Congreso eran en realidad una lucha por la gobernabilidad y los intereses de la gente de Tamaulipas.
¿Qué motivaba los conflictos entre diputados del congreso de Tamaulipas?
Las diferencias fueron principalmente por los esfuerzos de Morena para eliminar las restricciones impuestas por el ex gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.
“Se han estado quitando muchos candados que dejó el cabecismo y confío que la próxima legislatura, la 66, ya con la mayoría puedo revertir muchas más cosas a favor de los Tamaulipecos”.
El diputado considera que los enfrentamientos fueron necesarios para quitar obstáculos heredados del pasado y sirvieron para hacer posible:
- La creación de la Guardia Estatal de Tránsito.
- La implementación de la licencia de conducir permanente.
- La primera acta de nacimiento gratuita.
- Realizaron modificaciones significativas al Código Penal, fortaleciendo las penas contra aquellos que maltraten a mujeres y niñas.
Las reformas hechas al Reglamento Interno del Congreso del Estado, estaban encaminadas a mejorar la gobernabilidad y el bienestar de los ciudadanos.
A pesar de las diferencias entre los diputados, no quitaron el dedo del renglón para mejorar las condiciones de vida de los tamaulipecos.

La 65 legislatura, según Gómez Lozano, sentó las bases para un futuro más justo y equitativo en Tamaulipas, eliminando barreras que impedían el progreso, asegurando que las necesidades de la gente estén en el centro de cada decisión legislativa.























