Los habitantes de la colonia Guadalupe Victoria en Tampico se encontraban desesperados por los intensos olores a amoniaco que se estaban registrando en la comunidad. Este problema ha persistido durante dos semanas, emanando supuestamente de los patios del puerto. A pesar de haber solicitado respuestas, los vecinos siguen sin saber exactamente qué están respirando.
Leobardo Cázares Almirai, residente de la calle Xicoténcatl, esquina con Matamoros, señala a la Administración del Sistema Portuario Nacional Tampico (ASIPONA) como la posible fuente de estos olores. Desde las bodegas de ASIPONA, se desprende un aroma tan fuerte y desagradable que ha causado náuseas y dolores de cabeza a los vecinos.
Durante las primeras semanas, los residentes, ―incluyendo a Cázares Almirai―, pensaron que el olor provenía de fertilizantes. Sin embargo, siguen sin obtener una respuesta clara. Los vigilantes del recinto portuario, aunque han sido consultados, no pueden proporcionar información sobre lo que entra y sale del lugar debido a restricciones.
Los efectos en la salud de los vecinos han sido notorios. Han reportado enrojecimiento de los ojos, alergias respiratorias, dolores de cabeza, náuseas y mareos. La situación ha llegado a tal extremo que algunos han tenido que buscar atención médica en la Cruz Roja.
A pesar de las constantes quejas y solicitudes de información, las autoridades no han brindado una solución. Los vecinos de la colonia Guadalupe Victoria continúan viviendo con la incertidumbre y el temor de no saber como este problema afectará su salud a largo plazo.























