La madrugada de este miércoles trajo noticias agridulces para las viudas y familiares de los trabajadores de Pasta de Conchos. Lo que comenzó con la recuperación de un segundo resto humano se transformó en un descubrimiento mucho mayor; Al mediodía, se confirmó que se habían encontrado 19 restos en la conexión con la lumbrera 2.
Rosa María Mejía Rivera, viuda de Rolando Alcocer, compartió su frustración. Expresó que parece que esperan a que se retiren para recuperar los restos de sus seres queridos. El subdelegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Julio Sánchez Morales, informó a las familias sobre los restos encontrados, pero sin dar más detalles.
Las viudas exigieron claridad y, ante la presión, se programó una reunión con Alejandro Salafranca, titular de la Secretaría, para el próximo lunes. Rosa María adelantó que la lumbrera 2 tiene un derrumbe que podría demorar hasta dos meses en ser removido. Este tiempo permitirá organizar una vigilancia constante por parte de las viudas, ya que esta área está más alejada y requiere atención continua.
Elizabeth Castillo Rábago, otra viuda, expresó su determinación de estar presente en el lugar hasta que se recupere el cuerpo de su marido; Ella señaló que, —aunque hay mucho gas y es peligroso—, está dispuesta a permanecer allí día y noche para asegurar que se realicen los trabajos necesarios. Su esposo, el padre de sus hijos, está en la lumbrera 2, y ella no se dará por vencida hasta que lo encuentren.
El pasado viernes 28 de junio, se recuperó el primer resto en la lumbrera 1, donde se estimaba que había 13 cuerpos. Ahora, —con los trabajos de limpieza y desagüe—, se logró conectar con la lumbrera 2, revelando un grupo de 19 restos mineros.























