Una mujer, residente del fraccionamiento Los Ángeles, se vio en una difícil situación después de un desafortunado accidente automovilístico. Todo ocurrió cuando los frenos del auto que le había prestado una de sus hijas fallaron mientras salía del estacionamiento del banco Banorte, —ubicado en la calle Sexta y Morelos—, la abuelita terminó chocando contra una barda; lo que resultó en daños significativos al inmueble.
La dama —quien solo cuenta con el apoyo de su nieta— estaba en camino a pagar la inscripción de la escuela secundaria cuando ocurrió el accidente. La preocupación y el miedo se apoderaron de ella, pues no tenía dinero para cubrir los gastos del daño.
A pesar de haber sufrido molestias por el impacto, la afectada decidió no llamar a los paramédicos, temiendo que le cobrarían por sus servicios; en cambio, planeó ir al IMSS por sus propios medios —ya que trabaja como obrera en la empresa Kwalu—.
Los peritos de Tránsito y Vialidad acudieron rápidamente al lugar para investigar el incidente; mientras tanto, el personal del salón de eventos afectado llegó para evaluar los daños y elaborar un presupuesto que la mujer tendrá que cubrir.























