El Huracán Beryl, después de causar estragos en el Caribe con vientos de más de 215 km/h, se dirige hacia México; Se espera que toque tierra en la Península de Yucatán en la madrugada del viernes, con vientos de entre 120 y 140 km/h. Este fenómeno traerá consigo lluvias intensas de 100 a 150 mm en Nuevo León, alertaron las autoridades.
En respuesta a esta situación, el estado de Quintana Roo ha declarado la alerta roja. Las zonas vulnerables, como Isla María Elena y Punta de Hierro, ya han sido evacuadas. Además, ―se han habilitado refugios y se han suspendido las actividades escolares para el jueves 4 y viernes 5 de julio―, con el objetivo de garantizar la seguridad de la población.
Luis Carlos Alatorre, director general del Organismo de Cuenca Río Bravo de CONAGUA, informó que Beryl también afectará a los estados de Nuevo León y Tamaulipas. Ante este pronóstico, se ha instado a la población a mantenerse atenta a las actualizaciones sobre el avance del huracán y a tomar las precauciones necesarias.
El Gobernador de Nuevo León, Samuel García, durante una reunión virtual con los tres niveles de gobierno, declaró en sesión permanente al Consejo Estatal de Protección Civil; El objetivo es implementar acciones de cero riesgos, similares a las que se tomaron durante la Tormenta Tropical Alberto, para proteger la integridad de los ciudadanos y sus bienes.
A diferencia de Alberto, que afectó mayormente el sur del estado, Beryl parece dirigirse hacia la zona norte de Nuevo León. Samuel García enfatizó la importancia de estar preparados, especialmente en áreas como Apodaca, San Nicolás, Ciénega, Zuazua, Salinas, Valle Salinas, García y Anáhuac.























