Mía Rubín, la hija mayor de los famosos Erick Rubín y Andrea Legarreta, abrió su corazón sobre las complejidades de crecer en una familia de celebridades.
La joven de 20 años, quien está iniciando su carrera como cantante, compartió las ventajas y desventajas de ser hija de dos grandes figuras del espectáculo. Aunque se espera que siga los pasos de sus padres, Mía aclaró que ella tiene sus propios sueños y aspiraciones.
Mía Rubín habla sobre lo complicado que es ser hija de famosos
Durante una entrevista en el programa Faisy Night de Unicable, Mía reveló que atraviesa un momento muy feliz en su vida, tanto profesional como personalmente. Su carrera musical despegó en el último año, y en el ámbito personal, también se siente plena y satisfecha.
La joven cantante detalló que, aunque ser hija de famosos ofrece una gran visibilidad, también implica un gran esfuerzo y responsabilidad. Explicó que las puertas pueden abrirse gracias a la fama de sus padres, pero mantenerse abiertas depende únicamente de su trabajo y dedicación. Mía manifestó la importancia de no juzgar a las personas por sus conexiones familiares sin conocer su verdadero esfuerzo.
Contrario a lo que muchos podrían pensar, Mía confesó que ser hija de celebridades no siempre es fácil. Las expectativas sobre su desempeño son altas y muchos atribuyen sus logros únicamente a la fama de sus padres.
Por tal motivo, esto le obliga a esforzarse aún más para demostrar que su éxito es producto de su propio talento y trabajo arduo.
Mía también abordó lo que siente al buscar su propia identidad como artista. Explicó que nunca podrá llenar los zapatos de sus padres porque ella no es ni Erick ni Andrea.























