Ciudad Victoria, Tamaulipas. – En los últimos dos años, el programa “La Escuela Es Nuestra” ha transformado el panorama educativo en Tamaulipas. Desde el 2022, el número de escuelas beneficiadas ha pasado de poco más de 500 a 1,923 en 2024, casi cuadruplicando el apoyo.
Lucía Aimé Castillo Pastor, Secretaria de Educación de Tamaulipas, destacó que este incremento significativo no solo mejora la infraestructura escolar, sino que también equipa a las escuelas con herramientas esenciales para la organización y la excelencia educativa. El programa federal se ha alineado perfectamente con las reformas en los planes y programas educativos, lo que ha permitido una evolución integral de las instituciones.
Durante el ciclo escolar actual, muchas escuelas, incluyendo algunas en Soto La Marina, han recibido subsidios múltiples. Esto ha facilitado la instalación de computadoras en las aulas y el fortalecimiento de bibliotecas, mejorando así el acceso a recursos educativos cruciales. —Se incluyen también, herramientas esenciales para el proceso de enseñanza primaria—.
“hace unas semanas estuvimos en Soto La Marina, en el CTE (Consejo Técnico Escolar), este ciclo escolar, y ya nos conversaban y nos platicaban siendo una institución que ha recibido en más de una ocasión el subsidio”.
Un éxito el proyecto “La Escuela Es Nuestra”
La Nueva Escuela Mexicana, en conjunto con “La Escuela Es Nuestra”, está diseñada para tener un impacto profundo en la infraestructura educativa. Castillo Pastor subrayó que el éxito del programa radica en la organización eficiente de toda la comunidad escolar, desde los padres hasta los docentes y directivos. Todos tienen un papel importante en este esfuerzo colectivo.
El programa no solo proporciona mejoras tangibles, sino que también fomenta una mayor participación de la comunidad en el cuidado y desarrollo de las escuelas. Al adoptar este concepto de manera efectiva, se logra un entorno educativo más sólido y cohesionado.
“La escuela es nuestra, todos formamos parte de la colectividad, tenemos que participar desde los papás, las personas que están a cargo como directivos de las escuelas, los propios docentes, y hacer un trabajo para ser partícipes a los niños también del cuidado de sus padres”.
—Este programa resultó muy positivo, aumentó significativamente el número de escuelas beneficiadas proporcionando recursos esenciales para una educación de calidad—.























