En Reynosa, la Casa de Psiquiatría solía ser un refugio para quienes necesitaban atención especializada en salud mental. Bajo la dirección de un patronato y un encargado, este centro atendía a pacientes de la ciudad; aunque también de áreas vecinas. Sin embargo, en los últimos años, el proyecto ha quedado en el olvido. A raíz de esto, ha dejado sin atención a muchas personas que requieren ayuda urgente de profesionales capacitados.
Amadeo de León Carrillo, psiquiatra y exencargado del centro, lamenta la falta de iniciativa tanto por parte de las organizaciones civiles como de las autoridades gubernamentales para reactivar este espacio vital.
“Vemos muchos casos de suicidios, intentos de los mismos en jóvenes y niños. La pandemia afectó nuestra salud mental, y es necesario restablecer un espacio donde se brinde apoyo a quien lo necesite”.
En la actualidad, las familias que requieren atención psiquiátrica deben trasladarse hasta Matamoros, lo que representa un desafío logístico y emocional para los pacientes y sus seres queridos. Cuando la Casa de Psiquiatríaen Reynosa estaba operativa, se atendían alrededor de 20 pacientes con problemas mentales graves. Contaban con habitaciones, enfermeras, especialistas, y todo el personal necesario para mejorar la salud mental de los pacientes.
Además, el centro ofrecía consultas externas para niños, jóvenes y adultos con problemas de salud mental, e incluso recibía a personas con adicciones. La comunidad de Reynosa espera con urgencia la reapertura de este espacio tan necesario para todos.























