Debido a la falta de una valla protectora, las autoridades municipales han colocado una cinta amarilla restrictiva en un costado del mirador de cocodrilos en la laguna del Carpintero. Así, impiden el paso de los visitantes. Esta medida busca evitar que las personas se acerquen a la zona de anidación de los saurios y se expongan a riesgos innecesarios. Cabe destacar, que abarca 150 metros lineales a lo largo del bulevar Perimetral.

El presidente de la Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable, Juan Pizaña Martínez, explicó que detrás de un montículo de ramas se encuentra el nido de un cocodrilo.
“Si alguien se acerca por curiosidad o se sienta cerca del nido, corre el riesgo de sufrir un ataque al invadir el hábitat del reptil”.
Pizaña Martínez subrayó que la imprudencia de las personas es la principal causa de situaciones peligrosas. Además, que se deben extremar las precauciones, especialmente cuando hay niños o parejas cerca del área.
“El verdadero peligro no es el cocodrilo, sino la imprudencia humana”.
Recordó además que está prohibido ingresar a los cuerpos de agua del sur, pues ya se han reportado múltiples incidentes y videos de padres irresponsables que colocan a sus hijos en el borde del barandal. Así corren el riesgo de caídas que podrían desencadenar una interacción peligrosa.

El funcionario también mencionó que personas bajo los efectos de drogas, alcohol, o con problemas mentales, a menudo se introducen en estas áreas. Provocando situaciones de riesgo que pueden terminar en ataques. Por esta razón, la Guardia Estatal ha intensificado los operativos de vigilancia alrededor de la laguna del Carpintero; utilizando bicicletas y patrullas para prevenir cualquier incidente.
Esta acción es una llamada de atención a la población para que se mantenga alejada de las zonas peligrosas. Asimismo, evite cualquier comportamiento que pueda poner en riesgo su vida.























