A partir del 1 de septiembre, la Delegación de Nuevo Laredo incrementará la supervisión al transporte público tras el reciente aumento de tarifas. Con solo 70 unidades en operación para casi medio millón de residentes, la medida busca mejorar la calidad del servicio y los salarios de los conductores, quienes llevan nueve años sin un incremento en sus ingresos.

Gilberto Martínez, titular de la dependencia, señaló que esta intensificación tiene como objetivo principal asegurar que los choferes del transporte público en Nuevo Laredo reciban un salario justo.
“A título personal, vamos a incrementar la supervisión a partir del primero de septiembre, vamos a ser más duros con ellos debido a que ya van a contar con un mes de haber empezado con una mejor recaudación y que puedan pagar mejores salarios a los operadores”.
El delegado reconoció que la falta de conductores en la ciudad es un problema considerable. Muchos operadores han optado por migrar al transporte de carga en busca de mejores oportunidades laborales.
“Somos la frontera más grande de Latinoamérica, nosotros tenemos un problema muy grande, los operadores migran a una mejor oportunidad de trabajo, y otra situación es que por nueve años no han recibido un aumento salarial”.
Esta situación pone en evidencia la necesidad de fortalecer la supervisión. Así, se puede asegurar que los cambios en las tarifas beneficien tanto a los usuarios como a los trabajadores del sector.























