En Tamaulipas, los farmacéuticos han dejado de ofrecer la vacuna contra el COVID-19 debido a los elevados costos de almacenamiento que exige su conservación. Esta decisión se debe principalmente a la necesidad de contar con cámaras de ultracongelación que requieren un alto consumo de energía eléctrica. Esto ha hecho que la venta de la vacuna no sea rentable. Como resultado, las farmacias optan por realizar compras solo bajo pedido.

El presidente de la Comisión Estatal de Arbitraje Médico, Tofic Salum Fares, explicó que anteriormente la vacuna se aplicaba al momento de la compra. Sin embargo, ahora es necesario solicitarla y esperar algunos días antes de recibirla.
“Tenían que tener un ultracongelador. Por más chico que fuera, es muy caro, y si no había demanda, las farmacias de cadena devolvían el congelador porque el consumo de luz es muy alto”.
Vacuna de COVID-19 se proporciona gratis por la Secretaría de Salud de Tamaulipas

Estas cámaras de ultracongelación, necesarias para conservar las vacunas a temperaturas por debajo de -70° centígrados, implican altos costos de operación, pues deben mantenerse conectadas las 24 horas del día, los 365 días del año, según estándares internacionales. Además, su funcionamiento requiere de personal calificado, mantenimientos preventivos constantes, y sistemas de videovigilancia, lo que incrementa aún más los gastos.
“Ahora la gente lo pide cuando lo necesita y llega en bolsas selladas con frío”, comentó Salum Fares, refiriéndose al nuevo procedimiento para adquirir la vacuna, que anteriormente se vendía a 800 pesos.
A pesar de este cambio en la oferta, Salum Fares hizo un llamado a la población para que continúe aplicándose la vacuna contra COVID-19, que ahora es proporcionada gratuitamente por la Secretaría de Salud de Tamaulipas. Destacó la importancia de completar el esquema de vacunación, que consta de cuatro dosis, para garantizar una protección adecuada.
“Hay que cumplir tu esquema para evitar enfermedades que pongan en riesgo nuestra salud”.
Finalmente, Salum Fares atribuyó la disminución en la aplicación de la vacuna a la desinformación, que ha generado miedo y dudas en la población sobre su eficacia.
“Mi punto de vista es que gran parte del asunto es la desinformación y la gente dejó de utilizarla”.























