Desde su celda en Brooklyn, Estados Unidos, Genaro García Luna, ex Secretario de Seguridad Pública durante el Gobierno de Felipe Calderón, envió una carta. El documento lo recibió el periodista Keegan Hamilton del diario LA Times.
En la misiva, García Luna aseguró que existen audios, videos y otros registros que vinculan al Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, con narcotraficantes. Aunque no especifica si estos materiales están en poder de alguna agencia estadounidense y no los presenta.
García Luna también mencionó que, durante sus casi cinco años en prisión, ha sido víctima de maltrato. Incluso de amenazas y aislamiento; según él, no hay pruebas sólidas que lo conecten con el narcotráfico y el Poder Judicial en México. Así como auditorías en Estados Unidos, han refutado que su riqueza haya aumentado de manera ilegal mientras estuvo en el cargo.
También destacó que, a diferencia de su caso; hay evidencias que relacionan al Cártel de Sinaloa con la Cuarta Transformación.
Carta de Genaro García Luna desde la cárcel
En su carta, García Luna criticó la falta de pruebas concretas en su contra; argumentó que el tribunal colegiado en México, en octubre de 2023, concluyó que no había irregularidades en su patrimonio.
Argumentó que los testimonios en su juicio fueron proporcionados por personas con antecedentes criminales. Señaló que la única prueba sólida presentada fue un informe de un embajador estadounidense que nunca recibió pruebas sobre su implicación con el narcotráfico.
García Luna también mencionó que la reciente captura de Ismael ‘El Mayo’ Zambada y las acusaciones en su contra apuntan a vínculos entre el gobierno actual y el narcotráfico; aseguró que el gobierno mexicano se ha opuesto a la captura del narcotraficante. Además, dijo que ha afectado al Poder Judicial para beneficiar a los criminales.
En cuanto a su situación en prisión, García Luna describió condiciones deplorables; incluyendo homicidios y apuñalamientos; aseguró que ha sido segregado a celdas de castigo sin haber violado ninguna norma; en dos ocasiones le asignaron compañeros de celda que lo grabaron durante más de 2,000 horas en un intento de implicarlo en actividades delictivas.

























