Cuando Daniel Morales, un estudiante del Conalep de 17 años, vio que su abuelo comenzaba a mostrar signos de vitíligo, decidió buscar una solución. Motivado por la necesidad de controlar la despigmentación de la piel por el vitíligo, Daniel desarrolló una crema natural que ayuda a detener el avance de esta enfermedad. Esto le llevó a inscribir su proyecto en el Programa de Incubación de la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresas (AMMJE), en el sur de Tamaulipas. Su objetivo es que más personas con esta condición puedan beneficiarse de su producto.

El joven explica que su crema —creada a base de ingredientes naturales— no cura el vitíligo. Sin embargo, puede reducir su progreso y ayudar a quienes la padecen a mantener su piel hidratada y protegida.
“Mi proyecto es una crema hecha a base de productos naturales para las personas que padecen vitíligo. También se puede utilizar como crema para suavizar manos y piernas, ayuda para la belleza de la piel y parte médica”.
Este tratamiento no solo humecta y suaviza la piel, sino que también ayuda a controlar las manchas que provoca el vitíligo; enfermedad que —si no se trata— puede aumentar el riesgo de cáncer de piel. Inspirado también por una compañera del Conalep que padece esta condición, Daniel continúa trabajando en mejorar la fórmula y llevar su emprendimiento al siguiente nivel.
El respaldo de AMMJE ha sido crucial para Daniel, ya que este año el programa de incubación incluyó por primera vez a hombres; dándole la oportunidad de desarrollar su producto y compartirlo con un público más amplio. El vitíligo —una enfermedad autoinmunitaria crónica— destruye las células que producen pigmentación en la piel, causando manchas blancas en diversas áreas del cuerpo.























