En Tamaulipas, una iniciativa que podría cambiar el bienestar de los estudiantes está tomando fuerza. Según Miguel Ángel Tovar Tapia, presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, garantizar dispensarios médicos en las escuelas es un paso fundamental para mejorar la seguridad y salud en las instituciones educativas.
Un ejemplo claro de este avance lo representa la secundaria Técnica Número 1 Álvaro Obregón, que con recursos propios ha logrado contratar un doctor para el turno vespertino. Mostrando así, cómo las escuelas pueden marcar una diferencia en el cuidado de sus alumnos.
Tovar Tapia subrayó la importancia de implementar dispensarios médicos en todas las escuelas del estado, asegurando que haya un doctor disponible en ambos turnos. Para lograrlo, instó a la Secretaría de Educación de Tamaulipas (SET) a gestionar un presupuesto adecuado y buscar alianzas con universidades y pasantes de medicina.
«Es necesario que la Secretaría de Educación realice los convenios necesarios para que los pasantes en el ramo de la medicina hagan su servicio social en las escuelas primarias y puedan atender a los niños en caso de algún malestar, síntoma o eventualidad médica».
Además, hizo un llamado tanto a la SET como a la Secretaría de Salud para que tomen medidas inmediatas en el monitoreo de la salud de los alumnos. También pidió que gestionen fondos adicionales, pues según comentó, el seguro educativo no se está aplicando de manera efectiva.
«Sería ideal que hubiera médicos en las escuelas porque ayudaría a generar confianza en la población escolar, sobre todo en los padres de familia que sepan que sus hijos pueden tener una atención inmediata».
Finalmente, destacó que los diputados locales pueden jugar un papel clave en la gestión de recursos para equipar dispensarios médicos en todas las escuelas.
«También se hace un exhorto a los diputados que están por tomar posesión para que analicen bien sus iniciativas, pues hay muchos que se quedaron en el tintero y lo que se necesita es que haya salud y educación para todos los jóvenes estudiantes».
La iniciativa ya ha tenido buenos resultados, como se puede ver en la secundaria Técnica Número 1. Allí, la contratación de un doctor fue posible gracias a la contribución voluntaria de los padres. Esto demuestra que con esfuerzo conjunto, es posible garantizar una mejor atención para los estudiantes.























