La posibilidad de que la policía preventiva regrese a Ciudad Victoria no parece cercana, ni siquiera para la próxima administración. Así lo confirmó Hugo Reséndez Silva, secretario del Ayuntamiento de la capital tamaulipeca.
En una entrevista reciente, Reséndez admitió que “no lo veo a corto plazo” cuando se le preguntó sobre la reactivación de la policía municipal. Explicó que este proceso “no es un camino corto, es un camino largo”, haciendo referencia a las dificultades presupuestarias que enfrenta el municipio.
“El tema de la policía preventiva no es un camino corto, es un camino largo, recordemos que estamos en un mando único. En mi opinión el regreso de la policía preventiva se ve un poco complicado porque al final del día obedece a la suficiencia presupuestal”.
El funcionario explicó que el Estado tiene una ventaja significativa en cuanto a reclutamiento, capacitación y equipamiento, elementos que los municipios no pueden igualar. Recordó que la Universidad de Seguridad y Justicia del Estado es fundamental para la formación de nuevos oficiales.
Reséndez estimó que mantener una nómina para una corporación de policía preventiva en Victoria costaría alrededor de “cinco o seis millones de pesos mensuales”, sin contar los gastos adicionales de patrullas, uniformes y armamento.
“Todavía no creo que estemos preparados para atender este reto solos, se ocupa el apoyo del Estado con el mando único”.
A pesar de esta limitación, el secretario subrayó que la seguridad en Victoria ha mejorado gracias a la colaboración con la Guardia Estatal y otras fuerzas, destacando su papel en la prevención del delito.
“Reconocemos el trabajo de la Guardia Estatal, de la Guardia de Género y de la recién incorporada Tránsito Estatal que realmente vemos en ellos el interés de coordinarse con el Municipio para que podamos atender juntos la problemática en ese sentido. Ya vimos la actuación de ellos, vimos como recibimos en el 2021 la percepción ciudadana de parte del INEGI y como el victorense se sentía inseguro en su propia ciudad. La situación es diferente ahora, hoy el victorense ha recuperado la confianza en las autoridades, hoy el victorense se siente seguro en los cajeros automáticos, en el transporte público, en la calle y los delitos se han reducido”.
Por José Saldaña























