Pumas aprovechó el contexto y logró un triunfo 1-0 ante un América que todavía celebraba su reciente victoria en la Campeones Cup. André Jardine, entrenador del América, decidió dar descanso a varios de sus titulares, lo que fue aprovechado por los universitarios para plantarse con personalidad en la cancha de la colonia Nochebuena.
El equipo dirigido por Antonio Mohamed impuso su estilo de juego con fuerza y determinación. La intensidad de los Pumas fue tal que, en varias ocasiones, las patadas intimidaron a los americanistas, pero no siempre fueron sancionadas por el árbitro. Esta presión constante hizo que los jugadores del América evitaran tener el balón, conscientes de que los Pumas los presionarían de inmediato.
El partido se definió temprano, cuando un error defensivo del América permitió a Piero Quispe anotar el único gol del encuentro a los 19 minutos. Ese golpe anímico afectó al conjunto de Jardine, especialmente al joven Dagoberto Espinosa, quien no logró recuperarse del desgaste mental provocado por los constantes regaños del técnico, hasta ser sustituido en la segunda mitad.
En el complemento, el América intentó reaccionar. Jardine recurrió a sus jugadores clave, incluyendo a Henry Martín, pero ni él pudo marcar la diferencia.























