Andrés Guardado está viviendo sus últimas horas con la Selección Mexicana, aunque ya se había decidido cerrar su carrera tras el Mundial de Qatar 2022, la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) le organizó un homenaje, y el técnico Javier Aguirre le dará minutos en los juegos contra Valencia y Estados Unidos.
El “Principito” dejará aún más alto el listón en el Tricolor, ya que cuenta con 181 partidos y sumando.
“Gracias a todos por venir”, expresó Guardado a los “incondicionales” que asistieron al entrenamiento del martes en el Centro de Alto Rendimiento de la FMF.
Andrés Guardado se despide de la Selección Mexicana con un homenaje
El adiós de Andrés es especial, pues sorprendentemente comparte vestidor nuevamente con su amigo Guillermo Ochoa, quien sigue luchando por asistir a su sexta Copa del Mundo.
Ambos futbolistas han vivido muchas experiencias en el Tricolor, tanto buenas como malas. Uno de los momentos más significativos ocurrió en la Copa Oro 2011, cuando Memo fue inhabilitado, junto a otros cuatro jugadores, debido a un presunto dopaje por Clembuterol. Tras ganar la final contra Estados Unidos, el “Principito” portó los guantes de Ochoa durante la ceremonia de premiación.
Andrés se perfila para convertirse en auxiliar técnico y acompañar a Rafael Márquez en el proceso hacia el Mundial de 2030, pero antes tiene una última cita como seleccionado mexicano.
“Siempre intenté ser el mejor, siempre me exigía para tratar de reinventarme. Uso mucho esa palabra porque siento que lo he hecho mucho en mi carrera, para poder seguir siendo el mejor en lo que hago. Si no te acostumbras a exigirte a ser el mejor, por lo menos a intentarlo, no tienes opciones de conseguir lo que quieres”, comentó a la FMF.
Una deuda quedó pendiente. Tras la eliminación en el Mundial de Rusia, lamentaba que la llamada generación dorada se desvaneciera, como casi siempre, en octavos de final.
“El partido contra Holanda, porque ahí estábamos muy cerca del quinto partido. Volver a esos cinco minutos antes de que se acabara, me gustaría volver a estar ahí para corregir o intentar hacer algo diferente para conseguir el objetivo que estábamos muy cerca de alcanzar” , reflexionó.























