La Secretaria de Educación, Lucía Aimé Castillo Pastor, reveló que Tamaulipas ha destinado más de mil millones de pesos en infraestructura educativa en los últimos dos años. Sin embargo, admitió que aún queda mucho por hacer, especialmente en escuelas de Tamaulipas con muchos años de antigüedad.

Al ser consultada sobre el incidente en el Jardín de Niños Francisco Pérez Ríos, en Matamoros, donde se desplomó una marquesina sin causar víctimas, señaló que en administraciones anteriores no se dio atención a la infraestructura educativa.
“Creo que es importante referir el volumen de instituciones que existen en Tamaulipas y particularmente la cantidad de infraestructura a la que se le tiene que dar atención, y que desafortunadamente como lo revisamos, incluso recientemente en las memorias, tuvimos un espacio en el que prácticamente no hubo una atención a la infraestructura”.
Indicó que hay más de 3,027 planteles educativos en todo el Estado donde se están abordando situaciones muy antiguas. Desde correcciones en instalaciones eléctricas e hidráulicas hasta la necesidad de rehabilitar algunas áreas.
Clausuran y rehabilitan escuelas peligrosas en Tamaulipas
Destacó que, por indicaciones del Ejecutivo, se ha priorizado todo aquello que realmente pone en riesgo a la población estudiantil. También aclaró que se han desmantelado algunas techumbres y espacios. Asimismo, rehabilitado e incluso realizado estudios estructurales en escuelas que evidentemente tienen daños que podrían poner en riesgo a alumnos y personal educativo.
“Y hemos clausurado algunas áreas conforme los recursos disponibles para evitar en todo momento que exista un riesgo inminente hacia la población”.
Castillo Pastor comentó que hay un programa de obras que ha permitido invertir poco más de mil millones de pesos en menos de dos años en infraestructura educativa. Además, un programa de Escuelas Nuestras que permite la participación social para atender diferentes rezagos.
“Se han clausurado áreas en riesgo y se ha rehabilitado infraestructura eléctrica e hidráulica para garantizar la seguridad de los estudiantes. Finalmente, se destaca la necesidad de atraer más recursos para continuar con estas mejoras.”
Por Lupita Domínguez González























