La Fundación Libélulas de Esperanza sigue trabajando por la educación en Reynosa; enfocándose en las zonas más necesitadas. Esta vez, llevaron a cabo una jornada en la escuela primaria Ignacio Aldama, ubicada en la colonia Industrial, con el objetivo de apoyar a la comunidad.
Leticia Guerrero Lozano —presidenta de la fundación— mencionó que uno de los principales propósitos de estas actividades es prevenir la violencia desde la infancia y dentro de los hogares.
“Iniciamos con jornada enfocadas a atender los polígonos con problemas de violencia, puesto que saben en Tamaulipas estamos en los primeros 20 lugares a nivel nacional por este aspecto, uno de los frenos que podemos trabajar como sociedad es ofrecer educación”.
En estas jornadas participan la Secretaría de Seguridad Pública del estado y el Instituto Tamaulipeco de la Educación para los Adultos (ITEA). Estos organismos brindan apoyo a los padres de familia que no han terminado su educación básica, ayudándoles a mejorar sus habilidades y encontrar mejores oportunidades laborales.
Por otro lado, se entregaron útiles escolares para apoyar a las familias de bajos recursos; se ofrecieron servicios médicos para detectar problemas de salud en la comunidad. Libélulas de Esperanza planea seguir llevando estas brigadas a las escuelas y centros de bienestar en diferentes áreas de la ciudad; buscando mejorar las condiciones de vida de las personas más vulnerables.
Por Yenni García Escobar























