El martes por la noche, sobre el tramo carretero entre Villa Comaltitlán y Huixtla, en Chiapas, elementos del Ejército realizaban labores de reconocimiento cuando notaron un vehículo tipo pick-up circulando a alta velocidad. Al percatarse de la presencia militar, el conductor intentó evadirlos, lo que llamó la atención de los uniformados.
“A retaguardia de la pick-up se desplazaban dos camionetas de redilas como las que usan grupos delincuenciales en esa región”, detalló la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en su comunicado oficial. Ante la situación, se escucharon disparos y dos elementos del Ejército respondieron, logrando detener una de las camionetas.
Al acercarse, los militares descubrieron a 33 migrantes de diferentes nacionalidades, incluyendo egipcia, nepalí, cubana, india, pakistaní y árabe. Lamentablemente, cuatro de ellos ya habían fallecido en el lugar, 12 más resultaron heridos y 17 estaban ilesos. Minutos después, dos migrantes más perdieron la vida debido a la gravedad de sus lesiones. Los 17 sobrevivientes fueron puestos bajo la custodia del Instituto Nacional de Migración, según lo reportado por la Sedena.
Los superiores separaron de sus funciones a los dos militares que dispararon; al haber civiles afectados, la Fiscalía General de la República recibió la información para que realice las investigaciones pertinentes y determine las responsabilidades legales. Además, la Fiscalía General de Justicia Militar realizará su propia investigación en torno a la disciplina militar de los involucrados.























