El Cardenal Secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, ha afirmado que “ni siquiera” el futuro Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuenta con una “varita mágica” para terminar con las guerras. —Parolin hizo estas declaraciones tras participar en un congreso organizado por la Pontificia Universidad Gregoriana y la embajada de Suiza sobre el impacto de la inteligencia artificial en el derecho humanitario internacional—.
Durante su encuentro con la prensa, Parolin subrayó que para lograr el fin de los conflictos se necesita “mucha humildad, mucha voluntad. Donde realmente se deben buscar los intereses generales de la humanidad, en lugar de centrarse en los intereses particulares”.
Estas palabras surgen a propósito de las declaraciones de Trump tras su victoria, donde prometió “no empezaré guerras, sino que las pararé”. El cardenal expresó su esperanza de que esto se cumpla y añadió que gobernar con “mucha sabiduría” es fundamental para cualquier líder.
—Parolin también resaltó la importancia de que Trump gobierne como Presidente de toda la Nación y supere la polarización que ha sido evidente en los últimos tiempos—.
Insistió en la necesidad de una “política sensata” respecto a los inmigrantes. De igual manera, recordando la postura del Papa y la Santa Sede, que abogan por una política prudente y alejada de medidas extremas. Esto en respuesta a las declaraciones de Trump en Colorado, donde mencionó una posible “deportación masiva” de inmigrantes ilegales.
El Papa ha dado indicaciones muy precisas, muy claras, sobre esta cuestión. Creo que es la única manera de abordar el problema y resolverlo de forma humana.
El Cardenal reafirmó que la relación entre la Santa Sede y la administración estadounidense continuará siendo la misma. Así, destacando puntos en común como la defensa de la vida. Sin embargo, subrayó la importancia de una política que fomente consensos y no incremente la polarización.
Hay elementos que nos acercan y elementos que quizás nos diferencian, que nos distancian. Esta será una oportunidad para ejercer el diálogo y tratar de encontrar juntos nuevos puntos de consenso, siempre en beneficio del bien común y de la paz mundial.
En cuanto a las relaciones con China, Parolin indicó que la renovación del acuerdo por cuatro años es un paso positivo. Aunque el avance es lento, el diálogo continúa. Destacó que el interés de la Santa Sede en China es principalmente de carácter eclesial.























