El cuarto título mundial de Max Verstappen en la Fórmula Uno lo posiciona como una leyenda en la historia del deporte motor.
Para Christian Horner, jefe de Red Bull Racing, este campeonato fue el más desafiante y significativo en la carrera del neerlandés.
“Ha sido un año de montaña rusa y Max ha estado realmente excepcional. Tuvimos un buen comienzo, tuvimos un verano muy difícil, pero él siguió logrando resultados, ganó ocho Grandes Premios, lo que es más del doble que cualquier otro conductor. Ha sido simplemente excepcional”, comentó Horner, destacando la consistencia del piloto a pesar de los retos.
Max Verstappen entra al salón de la fama del automovilismo
El jefe de equipo reconoció que hubo momentos de incertidumbre, especialmente después del Gran Premio de Italia, donde Verstappen quedó en sexto lugar, a 38 segundos del ganador, Charles Leclerc. A pesar de los altibajos en el rendimiento del RB20, Max logró sumar puntos clave que consolidaron su dominio.
“El coche era muy difícil de conducir, pero fue capaz de adaptarse y sacarle el máximo partido. Creo que hemos mejorado en las últimas carreras, pero en Monza parecía que se nos escapaba el campeonato. Para mí, el punto de inflexión fue Austin, con la victoria en la carrera sprint, la primera fila en el Gran Premio y el podio que consiguió allí. Y luego, por supuesto, Brasil, fue una conducción tan excepcional que proporcionó el punto de partido”, explicó Horner.
Con el título individual asegurado, ahora Red Bull enfoca sus esfuerzos en el Campeonato Mundial de Constructores. En las dos últimas fechas, en Qatar y Abu Dhabi, Max Verstappen y Sergio Pérez deberán recortar la desventaja de 53 puntos frente a McLaren para llevarse también esta corona.























