Aunque son casos esporádicos, delincuentes han robado cableado eléctrico de varias instituciones educativas en Tamaulipas, indicó Sergio Castillo Sagástegui, director general del Instituto Tamaulipeco de Infraestructura Educativa (Itife). Estos robos ocurren principalmente en la zona fronteriza, específicamente en Reynosa y Matamoros, así como en el centro de Ciudad Victoria.
“Son situaciones puntuales en las que personas ajenas a la institución han ingresado y robado este tipo de material. Para quienes realizan actividades ilícitas con cobre y materiales de cableado, representa un ingreso indebido, por lo que lo buscan y lo sustraen de las escuelas.”
Recientemente, un incidente en la colonia petrolera de Reynosa generó gran preocupación. Además de robar el cableado, los delincuentes incendiaron la escuela, dañando dos aulas y el material didáctico, dejando las aulas inservibles.
“Ya estamos a punto de ponerla en funcionamiento; no recuerdo exactamente el nombre de la escuela, pero es en la colonia Petrolera, en Reynosa. También tuvimos un problema en Matamoros; aún no sabemos, se están haciendo las indagatorias para determinar quién lo ocasionó. El incendio afectó un comedor de una escuela, que era de madera, pero se incendió y el fuego y el humo dañaron dos aulas. Estamos trabajando para rehabilitarlas y ponerlas en funcionamiento”.
En Ciudad Victoria, una escuela de la colonia Nacozari también sufrió un robo similar, con personas no autorizadas ingresando y sustrayendo material.
Castillo Sagástegui aclaró que denunciar estos hechos es responsabilidad de la autoridad educativa de cada plantel. Además, el área jurídica de la Secretaría de Educación ha tomado las medidas correspondientes mediante los canales adecuados para registrar estos robos.
“Como son casos muy puntuales y han sido pocos, hacemos un levantamiento y, una vez que determinamos el costo necesario para su rehabilitación, se autoriza y aplica. Realmente, te podría decir que la inversión total en estas dos escuelas dañadas no supera los 4 millones de pesos.”
Por Lupita Domínguez González























