En el partido de Ida de la Liguilla, el América dejó muchas dudas. No fue el equipo agresivo que suelen ser en otras ocasiones, ni logró adueñarse de la posesión de la pelota. De hecho, si no hubiera sido por la falta de puntería de Cruz Azul, las Águilas habrían tenido que enfrentarse a un marcador adverso. Al final, el encuentro terminó 0-0, lo que deja todo abierto para el partido de vuelta el próximo domingo.
Desde que André Jardine asumió la dirección técnica, las Águilas han adoptado un estilo más conservador, esperando al rival y atacando en contragolpe, lo cual les dio buenos resultados ante Toluca. Sin embargo, ante Cruz Azul, esta estrategia no funcionó. Los de Martín Anselmi dominaron el juego, controlaron la pelota y estuvieron cerca de marcar en varias ocasiones, pero el portero Luis Ángel Malagón, quien sigue demostrando que es el mejor portero mexicano en la actualidad, evitó lo que hubiera sido una ventaja para los celestes.
Cruz Azul fue el equipo que más intentó
Durante el primer tiempo, a América le costó incluso salir de su propio campo. Perdían la pelota con facilidad, lo que permitió a los de La Máquina probar suerte frente a Malagón de diversas maneras.
En la segunda mitad, América intentó mejorar, aunque solo en momentos puntuales. Un tiro de Chicote Calderón que casi se cuela en el ángulo fue detenido de manera espectacular por el portero Kevin Mier. Ese fue uno de los pocos momentos en los que América mostró algo de hambre por ganar, pero la tónica general del partido continuó con Cruz Azul tomando el control. Aunque ya no lograron generar tantas llegadas claras, los celestes dominaron la posesión y controlaron el ritmo del juego.
El empate sin goles pone a América en una situación complicada para la vuelta, pues está obligado a ganar si quiere avanzar a la final por tercera vez consecutiva. Cualquier otro resultado clasifica a Cruz Azul, que fue el mejor equipo del torneo.























