Nuevo Laredo enfrenta una grave escasez de sacerdotes. De las 43 parroquias en la ciudad, solo tres cuentan con vicarios. El Padre Jesús Alberto Tijerina Bernal, pro Vicario general de la Diócesis local, explica que actualmente hay 42 sacerdotes activos, 15 hermanos religiosos y cinco sacerdotes imposibilitados por enfermedad o edad avanzada.
“Sí nos encontramos en una situación atípica, el fenómeno de la pandemia sí nos afectó mucho a nivel general, exclusivamente en cuanto a poder evangelizar a los jóvenes”.
Aunque todas las parroquias están cubiertas por al menos un sacerdote, la falta de vicarios es notoria.
“Tenemos cubiertas todas las parroquias con la presencia de un sacerdote, quizá hay parroquias que les hace falta uno o dos vicarios y que en su momento los tuvieron, pero ahorita no se puede, sin embargo, sí estamos en un escenario bastante, bastante crítico”.
Esta crisis no ocurre solo en Nuevo Laredo.
“Esta situación se presenta a nivel mundial, pero no podemos contentarnos con eso. Uno de los desafíos más grandes que tenemos como Iglesia es seguir llevando el mensaje de Jesús a los jóvenes para que ellos se enamoren de la propuesta de la fe y si sienten el llamado de parte de Dios puedan responder.”
El pro vicario hizo un llamado urgente a la comunidad:
“Ahorita estamos como al límite de poder responder a las necesidades del pueblo de Dios, pero sí necesitamos que entraran 10, 15, 20. Hago un llamado a todo el pueblo de Dios de seguir orando por las vocaciones y de seguir sembrando esta cultura vocacional”.























