Se implementó un aumento en la tarifa del transporte público en Nuevo León que llevará el costo de las rutas principales de $15 a $17 pesos. Esto ocurrirá de manera gradual en los próximos 20 meses. Este controvertido aumento por parte de la Junta de Gobierno del Instituto de Movilidad y Accesibilidad de Nuevo León (IMA) ha sido calificado por algunos como un “tarifazo”.
Abraham Vargas, titular de Metrorrey, y Hernán Villarreal, secretario de Movilidad estatal, presentaron esta medida que busca evitar confusiones tanto entre usuarios como entre choferes.
“Si aprobamos la tarifa de 17 pesos, puede haber confusión con los choferes. Hay que manejarlo en esos términos para que no haya confusión con los usuarios ni con los choferes”, explicó Villarreal.
Además, se eliminó la llamada “tarifa de castigo”, una medida que también generó opiniones encontradas. Villarreal justificó el cambio como un esfuerzo por mejorar el servicio y reducir tiempos de espera.
“Estaríamos logrando una eficiencia en la prestación del servicio y un soporte del estado en el tope de 17 pesos. No hay tarifa de castigo”, agregó.
Aumento en transporte público Nuevo León: Críticas al impacto económico
El incremento fue aprobado con 16 votos a favor y 5 en contra, pero ha sido fuertemente criticado por transportistas, diputados locales y alcaldes. Jesús Nava, alcalde de Santa Catarina, expresó su preocupación por el impacto en la economía familiar.
“Finalmente le vas a estar dando un golpe cada mes. El transporte no es un lujo, es una necesidad”, subrayó Nava.
Por otro lado, los usuarios del transporte han señalado que el aumento debe ir acompañado de mejoras reales en la calidad del servicio. También solicitaron la implementación de mecanismos que garanticen que los ingresos adicionales se destinen a mejoras y no a intereses particulares.
Hacia un transporte más eficiente
Las autoridades han propuesto la creación de un observatorio ciudadano en respuesta a las críticas. De forma que, se pueda supervisar el uso de los recursos y el cumplimiento de las mejoras prometidas. También se planean mesas de diálogo entre concesionarios, usuarios y autoridades para evaluar el impacto del aumento y buscar soluciones conjuntas.
Ahora, con este reciente aumento en transporte público, Nuevo León se enfrenta el desafío de equilibrar las necesidades económicas del sistema de transporte con el bienestar de sus usuarios. Los cuales esperan que estas medidas no se queden solo en promesas.























