De forma sorpresiva, legisladores republicanos y demócratas de Estados Unidos unieron fuerzas en la Cámara de Representantes para aprobar la llamada ley Laken Riley.
La cual, es una iniciativa que amplía las facultades de las autoridades federales para detener y deportar a inmigrantes indocumentados acusados de delitos menores.
Asimismo, el proyecto de ley lleva el nombre de una estudiante de enfermería asesinada por un inmigrante venezolano, caso que motivó este debate legislativo. Con 264 votos a favor, incluidos los de 48 demócratas. La propuesta avanzó en la Cámara baja después de haber sido bloqueada en la legislatura anterior.
Sin embargo, — su futuro en el Senado sigue pendiendo de un hilo — , ya que requiere al menos siete votos adicionales de senadores demócratas para ser promulgada como ley.
Hasta ahora, solo John Fetterman, senador demócrata por Pensilvania, ha expresado su apoyo público a la ley. Fetterman, quien además copatrocinó la iniciativa, afirmó:
“La historia de Laken Riley es un trágico recordatorio de lo que está en juego cuando nuestros sistemas no protegen a las personas. Ninguna familia debería tener que soportar el dolor de perder a un ser querido por una violencia evitable”.
Opiniones divididas sobre la ley Laken Riley
A pesar de este apoyo bipartidista inicial, varios demócratas han criticado la propuesta, argumentando que asocia la migración con la criminalidad. Lo cual, es algo que contradicen las estadísticas, ya que muestran que los inmigrantes cometen menos delitos que los ciudadanos estadounidenses.
De igual forma, la ley también enfrenta resistencia porque permite a los estados demandar al gobierno federal. A su vez, si estos consideran que no está cumpliendo con su deber de proteger la frontera.
En este contexto, Steve Scalise, líder de la mayoría en la Cámara de Representantes, defendió la medida al señalar que refuerza la seguridad fronteriza y envía un mensaje claro:
“Hemos estado muy concentrados en la seguridad fronteriza; la ley Laken Riley lo deja claro: si se cometen delitos contra personas en Estados Unidos, no se tolerará”.
Por otro lado, de acuerdo a lo informado por EFE. El senado tiene previsto someter la iniciativa a votación este viernes 10 de enero, y los resultados definirán — si esta controversial propuesta — se convierte en ley o queda archivada.

























