El programa de desarme voluntario, implementado por el Gobierno federal, tiene un doble objetivo: disminuir la violencia y prevenir que los jóvenes sean reclutados por la delincuencia organizada. Así lo detallan los lineamientos publicados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
—Según la dependencia, esta estrategia también busca reducir el número de armas de fuego en manos de civiles, fomentar la prevención social del delito y mejorar los niveles de seguridad—.
Desarme voluntario busca evitar reclutamiento de jóvenes
A través de un esquema de canje de armas por estímulos económicos, se promueve la colaboración entre el Gobierno. Así mismo, con la ciudadanía en zonas con altos índices de delitos relacionados con armas.
—El programa, que comenzó el pasado 10 de enero en la Basílica de Guadalupe, continuará en ayuntamientos y Alcaldías de todo el país—. Además, se realizarán pláticas comunitarias para concientizar sobre los riesgos de tener y manipular armas de fuego.
—La Unidad de Prevención de la Violencia y el Delito, liderada por Esthela Damián, coordina estas jornadas, asegurando que los ciudadanos puedan participar de forma anónima y sin consecuencias legales—. Esta unidad también se encargará de elaborar reportes diarios sobre las armas recibidas y destruidas.
El acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación señala que los módulos de desarme se instalarán en iglesias o espacios públicos previamente seleccionados. La Secretaría de Gobernación ya definió los montos a pagar por la entrega de armas desde el 6 de enero.























