La relatora especial de la ONU, Margaret Satterthwaite, mencionó que la reforma al Poder Judicial en México podría convertirse en una trampa peligrosa para el sistema judicial y la sociedad en general. Además, advirtió sobre la independencia de jueces y abogados.
Mediante un ensayo publicado junto a Aloysia Sonnet, integrante de su equipo en la Universidad de Nueva York (NYU). Satterthwaite destacó que, aunque las elecciones judiciales, puedan parecer una medida democratizadora. A su vez, es indispensable llevar a cabo un análisis riguroso del proceso.
Entre las dudas que deben responderse, señaló:
“¿Quién está cualificado para presentarse y quién toma esta decisión? ¿Cómo se garantizará la competencia, el mérito y la ética, los criterios de referencia para la selección judicial?”.
Para Satterthwaite, el riesgo es evidente:
“Al descuidar estas cuestiones críticas, la reforma corre el riesgo de convertirse en un caballo de Troya, atractivo a primera vista pero peligroso para el sistema judicial y, por tanto, para la sociedad en su conjunto”.
Igualmente, la relatora compartió que, en su papel como representante de la ONU, ya había advertido al gobierno mexicano — sobre las dificultades y riesgos — de estas enmiendas constitucionales. Antes de su debida aprobación.
Relatora de la ONU plantea cuestionamientos ante reforma Judicial de México
En este sentido, para Satterthwaite fue contundente al señalar que los cambios legales podrían ser más una especie de venganza política. Que un intento real de mejorar la justicia en México. Según la experta, el expresidente Andrés Manuel López Obrador utilizó su influencia para atacar al Poder Judicial después de que este bloqueara varios de sus proyectos clave.
“Aunque el Poder Judicial mexicano no es perfecto, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó una campaña de chivos expiatorios después de que el Poder Judicial bloqueara varios de sus programas emblemáticos”, afirmó.
De igual manera, la relatora también criticó los señalamientos públicos que se hicieron desde las conferencias matutinas presidenciales:
“Durante meses, el presidente utilizó su rueda de prensa diaria para lanzar acusaciones contra jueces federales concretos, a los que señaló por su nombre y acusó de corrupción y tráfico de influencias”.
Según Satterthwaite, estas acciones no buscaban resolver problemas de corrupción o ineptitud reales, sino crear una narrativa en la que los jueces se convirtieran en enemigos.
Elección de jueces: un riesgo para el mérito y la ética
Otro punto crítico señalado por la experta es la elección popular de jueces. Algo que, según su análisis, podría debilitar los valores fundamentales del sistema judicial.
“Si bien las elecciones pueden celebrarse como un ideal democrático, su aplicación a la judicatura rara vez es adecuada. El derecho internacional exige que los jueces sean competentes e íntegros, seleccionados mediante métodos que protejan contra motivos impropios”, explicó.
En este contexto, el llamado de Satterthwaite y su equipo es claro. El cual, está encaminado a garantizar que cualquier cambio en el sistema judicial esté guiado por criterios sólidos de ética, mérito y transparencia.























